Características
- Tamaño: 58 x 19 cm
Ideal para la enseñanza a un grupo de niños, fácilmente colgado en una pared y adecuado para un uso vertical gracias a su sistema de fricción en las cuentas.
¿Por qué elegir un ábaco japonés?
A partir de los 6 años, en Abacus Universe creemos que el soroban es la mejor forma de ábaco para una aplicación educativa seria.
Porque está calibrado para realizar cálculos elementales y más complejos. Y acompañará al alumno en su recorrido educativo mucho más allá de la primaria, ya que es posible usarlo para efectuar operaciones complicadas utilizando los mismos principios.
Inventado en el siglo XVII basándose en el ábaco chino, el soroban es hoy en día el tipo de ábaco más utilizado en la pedagogía. (¡Y con razón!)
Para tu hijo, el ábaco seguirá siendo un factor auténtico de éxito.
Aprender el ábaco es necesario, ¿por qué?
La aritmética es un concepto abstracto para los niños; numerosos estudios científicos han demostrado que los niños menores de 10 años tienen dificultades para manejar elementos abstractos como las matemáticas.
Estas dificultades pueden derivar en la acumulación de frustraciones que llevan al abandono de las matemáticas en las ocasiones menos complicadas; y pueden causar pérdida de autoestima y fracaso escolar, incluso en los alumnos más capaces.
Operar cálculos en un ábaco obliga a tu hijo a examinar los cálculos y estructurar modelos mentales que le apoyarán durante toda su trayectoria escolar, e incluso más allá en la vida.
El ábaco: un instrumento ancestral que sigue siendo útil hoy en día.
Los niños que utilizan el ábaco durante su educación suelen obtener resultados notablemente más altos en las pruebas de Cociente Intelectual, superando incluso a los alumnos que siguen métodos de aprendizaje más vanguardistas.
El ábaco apoya a los niños más allá de las matemáticas.
El manejo del ábaco mejora la capacidad de memoria de los niños de dos maneras. La primera es que el alumno ya no tiene que memorizar las respuestas a los problemas aritméticos. Una vez aprendido el funcionamiento del ábaco, sabrá cómo resolver cualquier tipo de ejercicio aritmético. No tendrá que memorizar soluciones ni fases de cálculo, porque será siempre el mismo método. La segunda forma en que el ábaco reduce el estrés sobre su memoria es que pueden ver claramente cómo obtienen la respuesta. Al entender cómo funcionan los cálculos y los números, pueden comprender cómo se realizan las diversas operaciones. Cuando el alumno sabe cómo resolver un ejercicio, ya no necesita almacenar las respuestas en su memoria inmediata.
Los alumnos tienden a aprender los problemas sin desarrollar métodos para resolverlos, enfrentándose así a una memorización mecánica sin comprensión, que a menudo pasa desapercibida.
Este mal hábito se corrige fácilmente usando un ábaco, ya que el ábaco posibilita una comprensión intuitiva y efectiva de la aritmética.
Desde la escuela primaria hasta el instituto, el ábaco ofrece un valor evidente para el alumno que lo usa.