Soroban gigante
Una herramienta de demostración fantástica
Los sorobanes gigantes se utilizan para hacer una demostración del soroban a toda una clase de alumnos al mismo tiempo. El soroban gigante es especialmente útil para quienes usan el soroban por primera vez y desean un ejemplo claro de su funcionamiento.
Es una herramienta indispensable para los profesores que desean enseñar el soroban a sus estudiantes, ya que permite hacer una demostración en vivo del funcionamiento del soroban frente a toda la clase.
La demostración de la resolución de sumas, restas, multiplicaciones y divisiones se vuelve muy sencilla. Esto no siempre es fácil de hacer en una pizarra blanca.
Su gran tamaño asegura que todos los niños, incluso los que están sentados al fondo del aula, puedan ver claramente las cuentas del soroban.
Es recomendable usar el soroban gigante junto con un ábaco individual para los niños, con el fin de enseñar distintos cálculos (suma, resta, multiplicación...) siguiendo la metodología soroban.
El soroban gigante está diseñado para un uso vertical, adaptado para la demostración,
Para una mejor visibilidad, aconsejamos a los profesores escoger un color que contraste con el fondo donde se emplee: si usas una pizarra negra, la versión blanca podría ser la mejor opción para tu clase.
Metodología soroban: demostrada y eficaz
Los sorobanes de aprendizaje presentan numerosas ventajas para los niños:
- Los sorobanes permiten a los niños resolver problemas mentalmente sin depender de números escritos, como con las calculadoras.
- Los sorobanes ayudan a desarrollar el pensamiento lógico en los niños, ya que requieren visualizar los problemas matemáticos para su uso.
- Los sorobanes son lo suficientemente ligeros para llevarlos en la mochila de los niños y practicar soroban fuera del horario escolar.
Tradicionalmente, el número de filas en los sorobanes es siempre impar.
En Japón, las lecciones de soroban son una parte obligatoria del currículo de matemáticas en la escuela primaria.
Los sorobanes se han utilizado desde el siglo XVII. No pasó mucho tiempo antes de que los comerciantes de ábacos notaran que sus sorobanes se extraviaban, por lo que comenzaron a fabricar sorobanes con una cubierta falsa para evitar pérdidas.