Características
- Tamaño: 30 x 13,5 cm x 8 cm
- Fabricación en madera maciza / cuentas y varillas en plástico ABS
El ábaco clásico occidental es la configuración de ábaco más fácil de entender para los niños más pequeños.
El ábaco escolar ofrece una preparación sencilla y concreta para el mundo de la aritmética.
Con su construcción en madera de alta calidad, es duradero en el tiempo y respetuoso con el medio ambiente.
Colores vivos y atractivos gracias a una pintura y barniz no tóxicos.
Una calidad de fabricación sólida, resistente al descuido propio de los niños.
Para su hijo, el ábaco será un símbolo auténtico de éxito.
¿Por qué un ábaco?
Las matemáticas son un elemento abstracto para los niños; numerosos estudios serios han demostrado que los alumnos de 9 años o menos tienen dificultades para visualizar conceptos relacionados con la aritmética.
Estas dificultades pueden generar una aversión a las matemáticas en los casos menos severos, y conducir a la pérdida de confianza o incluso al fracaso educativo, incluso en los alumnos más inteligentes.
Realizar operaciones con un ábaco ayudará a su hijo a examinar los números y formar modelos mentales que le acompañarán durante toda su formación escolar y más allá, en sus estudios futuros.
El ábaco: una herramienta milenaria que sigue siendo útil hoy en día.
Los niños que utilizan el ábaco durante su educación obtienen, de forma universal, mejores puntuaciones en pruebas de Cociente Intelectual que sus compañeros, superando incluso a aquellos que siguen metodologías educativas más modernas.
El ábaco beneficia a los niños más allá de las matemáticas.
El uso del ábaco fortalece la capacidad de memorización de los alumnos de dos maneras. Primero, el alumno no necesita memorizar respuestas a ejercicios matemáticos. Una vez que el niño aprende a usar el ábaco, sabrá cómo resolver cualquier problema de cálculo. No tendrá que memorizar soluciones o pasos intermedios, porque siempre será el mismo método. La otra forma en que el ábaco ayuda a la memoria es que los niños pueden visualizar claramente cómo obtuvieron el resultado. Al comprender cómo funcionan los problemas y los números, pueden imaginar cómo se realizan los distintos cálculos. Una vez que el niño puede resolver un ejercicio, no necesita retener los pasos en su memoria a corto plazo.
Los niños tienden a memorizar ejercicios en lugar de desarrollar metodologías para resolverlos, lo que conduce a un aprendizaje de memoria sin comprensión, a menudo difícil de detectar.
Este problema se resuelve fácilmente usando un ábaco, ya que proporciona una comprensión intuitiva de las matemáticas.
Desde la escuela primaria hasta la secundaria y más allá, el ábaco representa un beneficio claro para el niño que lo utiliza.